Mundo de ficçãoIniciar sessão“No me contesta,” mi humor desde ese día era horrible, casi podía sentir las ganas de tirar el teléfono por la ventana.
Todavía recuerdo cómo ese desdichado hombre me sacudió la noche anterior como una bestia, qué caballero, qué gentil noble, era un animal dejado a su instinto. Parecía deshacerme con sus caricias y parecía disfrutar cuando mis ojos lo culpaban.
Se divertía haciéndome rogar para que me dejara descansar, pero no lo hizo. Después me dijo la verdadera razón







