Los brazos de Derek cada vez la apretaban con más fuerza, era como si tuviera miedo a soltarla. Ava sentía que él se agarraba a ella como si fuera su salvavidas y de cierta forma lo era. Derek estaba aterrado de volver a perderla, de sentirse solo otra vez y cada vez que sentía las pataditas de sus bebés su corazón, ese que se había perdido en un pozo oscuro, se recuperaba latiendo.
Kilian se acercó por detrás de Derek sin hacer ningún ruido y miró a Ava esperando una señal de su hermana para s