84. Rescate
Juls
Siento los ojos pesados y la garganta rasposa de tanto gritar. He estado pidiendo ayuda por lo que me parecen horas guardando la esperanza de que alguien allá afuera pueda escucharme, pero ha sido inutil.
La cabeza me duele horrores y las manos a este punto las tengo tan ensangrentadas y doloridas que ni siquiera las puedo mover.
Más temprano conseguí liberarlas del amarre y pude soltar la cuerda que me mantenía atada a la silla, sin embargo nada de eso sirvió porque cuando Sebastían lleg