78. Enamorada
Tiendo mis manos hacia ella y ¡Maldito infierno! en el momento en que ella muerde su labio y se acerca a gatas hacia mi en el sofá, ese maldito momento fácilmente puede convertirse en mi fantasía caliente favorita.
Con mis manos la ayudo a subirse sobre mí hasta que queda de frente a mí. Mis manos rodean su cintura y sus piernas están abiertas a los lados de mis caderas. Siento como sus manos suben lentamente por mi pecho hasta llegar a mi cuello y luego acarician lentamente mi cabello, consig