31. Príncipes y lobos
Juls
El corazón me está latiendo muy, muy fuerte. Y es que nunca, en mis veintidós años de vida, había tomado la iniciativa con un hombre, pero hoy simplemente no pude evitarlo. Estoy cansada de resistirme, de simplemente ser una espectadora. No quiero seguir en la banca.
No mentí cuando dije que él es mi dulce pecado. Lo ha sido desde el primer momento en que lo vi. Dios, es que parece que hubiese sido hecho para poner a prueba mi resistencia, al igual que mi paciencia, y debo admitir que los