30. Divina tentación
Malcom
Soy testigo de cómo todo en ella cambia al escucharme. La manera en que su espalda se endereza, la forma en que sus músculos se tensan, su quijada se contrae y su mirada se desvía de la mía, como si no pudiera soportar mirarme a los ojos.
Soy testigo de cada una de estas acciones en la niña buena, mientras que siento como la rabia empieza a formarse dentro de mi, porque puede que yo no sea psicologo, pero tampoco soy estúpido y su actitud solo me demuestra lo que ya sospechaba: Le hicie