Capítulo 20.
En algún momento me quedé dormida.
Era uno de esos sueños tranquilos en los que simplemente todo está en negro. De hecho lo estaba disfrutando bastante.
No recordaba haber dormido así desde antes de la muerte de mi familia.
Me había costado algunos años de autoterapia y algunos libros el pensar en ellos sin llorar y maldecir a la vida por arrebatármelos.
Sin Stella y su abuela... realmente no sé qué hubiera hecho.
Suspiré cuando la tranquilidad de mi sueño se vió interrumpida por algunos ruido