Mundo de ficçãoIniciar sessão—Qué feliz te ves –sonrió Arthur a Abigail, quien también sonreía espléndidamente mientras entraba al apartamento de su primo. Había regresado apenas ayer de su viaje de luna de miel y ya había echado a andar su nueva vida.
Arthur la miró de arriba abajo. Definitivamente, ésta no parecía la misma mujer triste y disminuida de hacía sólo un mes que no tenía confianza en sí misma,







