Mundo ficciónIniciar sesión—Gracias por permitirnos trabajar aquí –le dijo Michaela a Diana, y ésta le sonrió. Miró su reloj viendo que ya estaba avanzada la tarde.
—¿Tienes algo que hacer? –Michaela negó—. Bien, te invito a tomar algo.
—No puedo entrar a un bar.
—Ni yo. Estoy embarazada, lo olvidas –ella se echó a reír.
—Es que… como vamos a hablar de cosas de c







