Punto de vista de Rainbow
Entró en mí en un lento y firme deslizamiento, abriéndome hasta que llegó hasta el fondo. Los dos nos quedamos quietos un segundo, respirando con dificultad, adaptándonos a la intensa plenitud, a la abrumadora intimidad de estar unidos tan alto sobre la tierra. Luego empezó a moverse: embestidas profundas y ondulantes que se mantenían silenciosas para que la cama no se balanceara demasiado.
Mientras me follaba, seguía jugando con mis pezones, pellizcándolos, girándolos