Punto de vista de Rainbow
Las siguientes cuatro semanas fueron las más largas de mi vida.
Me obsesioné con cada síntoma, con cada señal de que el embarazo estaba progresando. Analizaba mis niveles de náuseas, me preocupaba cuando me sentía demasiado enferma y también cuando no me sentía lo suficientemente enferma. Vigilaba si tenía calambres, manchado o cualquier indicio de que algo pudiera estar mal.
—¿Esto es normal, verdad? —preguntaba varias veces al día—. ¿Sentirme tan cansada? ¿Tan náusea