Después de una merecida siesta Julia bajó por algo de comida, mmm iría de hambre y su estómago amenazaba con armar la tercera guerra mundial, o al menos ya la habían empezado.
Abrió la gaveta tomó unas cuantas rodajas de pan, un poco de jamón y queso, no era el mejor menú, pero al menos calmaría su estómago mientras preparaba la cena.
Mientras cortaba algo de verduras y jugaba con Alex quien ya caminaba por toda la casa, sonreía al ver a Victoria entretenida revolviendo harina para hacer un ric