Ethan como todo un caballero acompañó a Julia al auto, en dónde dejó un beso en la mejilla de la joven, Julia sonrió en verdad Ethan alegraba sus días.
Ángel miró de cerca la escena, la cual le hizo tomar una determinación, era la única solución que podía tomar y estaba seguro que Julia no se iba a negar.
Julia no demoró mucho en llegar a la gran mansión, en dónde lo primero que hizo al bajar del auto fue tomar el ramo de rosas que Ángel le había dado.
Sus pasos eran firmes y llenos de cansanci