Lucas la miró deseoso, en verdad si gusto hacia Julia se estaba despertando cada vez más.
—Dime Julia, pero no te quedes ahí parada siéntate. —Julia terminó de entrar para después sentarse en la silla que muy amablemente Lucas había corrido para ella.
—¿Y bien? —preguntó Lucas sentándose a un borde del escritorio y así tener una mejor vista de Julia y sus enormes pechos
—Quiero que me expliques como es que Maya sigue teniendo injerencia en la empresa, ella no debe tomarse atribuciones que no le