El cuerpo de Julia temblaba, pero iba a ser fuerte, así que abrió sus ojos para encontrarse con Leo encima de Ángel quien lo golpeaba hasta más no poder.
Pero lo que más llamó la atención de Julia era ver a Leo bien, como si nunca hubiera estado en silla de ruedas.
Julia camino hacia donde estaba Leo golpeando a Ángel y lo tomó de la espalda.
—¡Ya Leo por favor!, No lo golpees más, ya está inconsciente, por favor no más —vociferó Julia, temblando de los nervios.
Leo se pone de pie, para después