Mundo ficciónIniciar sesiónAl interior de la oficina, David estaba en el mismo sitio y con la misma expresión de antes. Las palabras de Diana no habían hecho sino poner el dedo en la llaga. ¡Cómo quería creer él eso! ¿Acaso por qué había soñado casi cada noche con que ella nunca se había ido?, ¿que de verdad lo amaba?
Se sentó en el sofá que Diana había dejado libre y trató de sacudirse la







