Mundo ficciónIniciar sesiónDavid y Marissa llegaron al hotel donde se celebraría la gala de beneficencia. La mayoría de los invitados bajaban de sus finos automóviles, le entregaban las llaves a un botones y entraban al lugar. Marissa miraba a todos lados buscando a Diana, y David observaba lo tiesos que se veían algunos hombres metidos en sus trajes.
—No veo a Diana –susurró Marissa cuando hubieron entrado al salón, de paredes muy altas y arañas de cr







