Mundo de ficçãoIniciar sessãoCatherine sonrió y Alessandro se quedó sin aliento. Maldición. Era una preciosidad. Todo el hilo de su conversación se desintegró en su mente mientras seguía mirándola sin entender las decisiones de su amigo Andrew al abandonar aquel compromiso absurdo. Estaba claro que él estaba conociendo a la verdadera Catherine y no a la mojigata y sumisa dama que se mostraba ante la sociedad. Por fin su v







