Mundo ficciónIniciar sesiónSeguía pensando mientras tomaba una taza de te Gala había llevado lejos todo mierda se de lo qué es capaz de hacer con tan sólo imaginarlo. ella no tenía miedo ni pudor de complacerse así misma la manera en la qué miraba a Renata mientras la tocaba sus ojos azules sin dejar de mirarme fijamente mientras movía sus pechos, su boca junto a la mía.
Tragué saliva y me repuse.
—¡Buenos días, amor!—habló sonriente, ella se veía tan hermosa con su pijama.
Le sonreí tímidamente.
<






