Al notar a la persona que tenía arrastrando la rubia, el espía palideció un poco.
- Espero que este no sea uno de los refuerzos que tanto presumías – escucharon una nueva voz, notando que un rubio platinado entraba por la ventana rota, el cual usaba un smoking negro con camisa blanca y corbata negra, mientras aventaba al suelo un cuerpo inconsciente que caía a un lado del espía, mientras dejaba a la vista sus tonfas, las cuales tenían algo de sangre.
- ¿Que hacen ustedes aquí? – pregunto asombr