La mañana había empezado algo movida, ya que todos se estaban alistando para salir al mismo tiempo que se repasaban nuevamente las medidas de seguridad con todos los trabajadores de la mansion por si ellos sufrían algún ataque mientras los jefes estaban fuera.
Una vez que todo quedo arreglado, todos se subieron a la limosina, para ponerse en marcha hacia el muelle donde ya les esperaba su barco privado que los llevaría a la Isla Tavolara.
- Lucia me acaba de hablar y me dijo que ellos igual ya