Capítulo 31
Mina Simons
Me siento mareada, entre tanto las manos bastas del criminal delante de mí, rodean descaradamente cada centímetro de mi piel, mi respiración se siente entre cortada, sin embargo, intento mantenerme lo más cuerda posible. —Si quieres que me detenga, pídelo ahora, Mina, hazlo ahora, porque una vez que cruce los límites entre nosotros, no me voy a detener, aunque me ruegues de rodillas…—Pasé saliva con dificultad, comprendiendo la magnitud de sus palabras. De repente, asent