Capítulo 21.
Azel:
—Bien preciosa, esta será tu habitación, no tiene baño pero puedes usar el mío, el que está afuera o el de Demian ¿te parece?
—Me parece bien —respondió—, gracias por esto, de verdad.
—No hay de que, no tienes que agradecer nada preciosa —la atraje hacia mi—, mientras estés con nosotros, nada malo pasara —bese su frente—, termina de arreglar tus cosas y sal a cenar ¿bien?
Ella asiente, la dejare sola por un momento porque se que realmente lo necesita. Salí a la sala, Demian estaba limpia