Capítulo 49. Amargas verdades.
Lynette le confesó todo a Brianna. No pudo alargar más aquel secreto. Su plan había sido contárselo antes de marcharse a Texas, porque sabía que la vergüenza no la dejaría en paz, pero le resultó inevitable.
Lo poco que Brianna había escuchado la hizo darse cuenta de las mentiras de su amiga y no estaba dispuesta a dejarla marcharse de la mansión hasta que no le soltara todo.
Ambas lloraron con desconsuelo mientras hablaban. De parte de Lynette, por el arrepentimiento y la pena, mientras que su