Capítulo 39. Sorpresivo descubrimiento.
Trevor se levantó temprano la mañana siguiente y se reunió con su abuelo antes de marcharse a la oficina, compartiendo con él un café.
Tuvo que sincerarse con el hombre por lo sucedido la noche anterior, ya que él estaba muy inquieto y de alguna manera lo sabría.
Albert tenía buena relación con Nakamura y con la gente que trabajaba para el japonés. Con una simple llamada telefónica a alguno de ellos, tendría toda la información disponible.
—Fue lo mejor —dijo Albert aunque con cierto rastro de