Mundo ficciónIniciar sesiónSin duda alguna, valía cada peso que pagaba por sus servicios, pero acaso no acaba de decir el que no estaba disponible y ahora les enviaba los datos; más tarde arreglarían ese asunto, lo principal era saber de quien se trataba.
-¡Lo sabía! Esta mujer tiene ganas de morir en mis manos -dijo el Sr. Kurt.
-¿Ya viste quien la está ayudando? -comento el Sr. Leandro.
-¡Si!. Ahora entiendo el interés, de que el proyecto no se llevara a cabo -comento el Sr. Kurt.
-Deb







