72. Escapar
El descaro de ese maldito italiano era demasiado peligroso. Doy vueltas por mi habitación completamente inquieta ya no podía remediarlo, debía marcharme.
Había sido un error y estaba poniendo en peligro mi misión.
Ahora solo se que necesitaba salir de su mansión lo antes posible.
Cuanto más tiempo pase aquí, más tiempo le doy a Hugo para descubrir quién y qué era yo en realidad.
Al mencionar el proyecto de su padre, supe que estaba cerca de averiguarlo todo.
No iba a estar cerca cuando lo