Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿La niña?—preguntó el hombre sin aliento prácticamente, por su estado era fácil de adivinar que había venido hasta la mansión corriendo, detrás de él un chorro de sangre y miseria. La tormenta lanzó un rayo que iluminó el gris y oscuro paisaje. No era un día precisamente alegre.
El ama de llaves lo miró sin entender, poco después cambió su expresión a una horroriza






