113.
—Grazie—susurré, bajando la mirada e inclinándome un poco hacia atrás.
Odiaba esta tensión. No sabía que esperarme ni cómo defenderme, estaba profundamente a su merced y lo peor de todo no se si él lo sabe. No se si sabe que puede tenerme cuando desee que no pondré ni la más mínima resistencia.
La verdad es que en momentos como estos me siento profundamente desubicada, fuera de lugar, como si nada ni nadie pudiera hacer nada por mi y estuviera totalmente expuesta a él.
Hugo envolvió su mano al