"Alex, estos son los papeles de divorcio que Sofía te envió. Solo tienes que firmarlos," Dijo Lyra, colocando los documentos sobre la mesa del café.
"¿Dónde está Sofía?" Preguntó Alex, con los ojos fijos en Lyra.
A pesar de su innegable belleza, cada palabra que pronunciaba esa mujer, goteaba veneno.
"Está ocupada transfiriendo dinero. Escucha, Alex," Lyra se inclinó, su voz helada. "Será mejor que firmes los papeles mientras todavía estoy siendo civilizada, termina con esto. No puedes seguir