Capítulo 99
Stella Blake
Cinco años después...
El sol de la mañana entraba por la ventana de la cocina. El café ya estaba en la mesa. Mônica, más lenta ahora, el cabello casi todo blanco, todavía insistía en hacer el pan todos los días.
— Usted ya no necesita — le decía.
— Sé que no necesito. Quiero.
Puso la bandeja en el centro de la mesa. El olor invadió la sala. Alana apareció corriendo, el cabello despeinado, el uniforme del colegio arrugado.
— MAMI, ¿DÓNDE ESTÁ MI CALCETÍN?
— En tu pie.
—