Capítulo 76
Stella Blake
Me desperté con el olor a café.
No era el café de Mônica. Era otro. Más fuerte. Más oscuro. El café que él hacía. Abrí los ojos despacio. La luz de la mañana entraba por las rendijas de la cortina. Su brazo pesado en mi cintura. Su respiración lenta en mi cabello. No me moví. No quería despertarlo. Quería quedarme allí. En ese momento. En ese olor. En ese peso.
Él se movió. El brazo apretó. Su boca encontró mi hombro.
— Buenos días.
— Buenos días.
— ¿Dormiste bien?
— Co