Stella Blake
El duelo tiene un olor específico: polvo y café frío.
Hace dos semanas que el mundo sigue girando afuera, pero aquí dentro, en mi apartamento, el tiempo murió junto con ella. Las cortinas están cerradas, creando una penumbra que protege mi dolor de la luz ofensiva del sol. Paso la mayor parte del día sentada en el sofá, mirando un punto invisible en la pared, intentando entender cómo el corazón sigue latiendo cuando la razón para que palpite se ha ido.
Mi rutina es un ciclo de nada