8. Deseo Inútil
A la hora de comer junto a mis compañeras, en ese lado apartado, que se distingue por la ausencia de elegancia. Ellas murmuran entre sí, hablan de un tal Gaspard. Se muestran pícaras y acaloradas al mencionarlo. Me mantengo al margen, no estoy familiarizada con esos temas, me incomoda.
—Tú, ¿ya has visto a Lebrun? —inquiere Camila, la picardía aborda sus labios, se mete en sus ojos que brillan como dos estrellas.
—No, ¿quién es ese? —pregunto arrugando el entrecejo.
—El sexy amigo de Silvain