54. Maldito Narcisista
Alrededor de dos horas después, ya me estoy poniendo el vestido, necesito ayuda con la cremallera, no pensé en eso, ahora me veo obligada a salir y pedírselo a Silvain. Desinflo mis mejillas, blanqueando los ojos, no quiero decirle, es un idiota. Batallo haciéndolo yo sola, no consigo subirlo, es inútil, maldición.
Lleno de oxígeno mis pulmones, antes de salir se está poniendo perfume, de espaldas, cuando se vuelve a mí avalo que ya está listo. De los pies a la cabeza luce pulcro, con un traje