Lika se preparaba para visitar al ginecólogo, estaba muy contenta, Alexander estaba listo para ir a sus negocios, pero quiso desayunar con ella, ambos conversaban, hacían planes de donde estaría la habitación del bebé, que si compraban la cuna más lujosa, que la nana y muchas cosas más, estaban tan ilusionados que Él habló feliz.
—Quiero que en los exámenes salga positivo, mi amor, qué ilusión tengo, un hijo contigo, mi amor, que felicidad —y ella contestaba ansiosa
—Alexander, estoy tan entus