Iván salió para irse a su cabaña, al entrar recordó la hermosa visión del cuerpo divino de Rubí, pero Él estaba enamorado, no solo era atracción física, sentía por ella lo que con ninguna, un pensamiento cruzo por su mente y hablo.
—Le voy a escribir una misiva, la dejaré bajo su puerta y mañana sabré su reacción, trataré de no presionarla y me perdone mi estupidez, se sentó en su escritorio, busco papel y su mente comenzó a sacar palabras de amor y plasmar allí lo que siente por ella
Cuando t