Una mujer caminaba muy nerviosa e irritada por los resultados de sus órdenes, que eran muy específicas, secuestrar a Alexander Pétrov, pero habían fallado y de remate sus hombres apresados y quizás muertos, pues no recibió respuestas a sus llamadas a los celulares, estaba ansiosa y furiosa.
—Maldita sea estos idiotas, fui tan precisa con las órdenes, m****a, se me escapo, pero choco y salió herido, me informaron, pero no saben dónde está internado carajo, bola de incompetentes estúpidos —Y le l