Dentro del auto repleto de alegría por la hermosa noticia iban dos seres que se aman sin condiciones, que tienen un amor puro entre los dos, Alexander le sugirió a Jessa ir un momento al restaurante italiano, ella accedió, pues estaba con antojos, sin embargo, justo cuando dejaron el auto en el estacionamiento una llamada al celular de Alexander hizo que se recostara al auto para responder y era Iván que estaba muy enojado reclamando.
¿Qué m****a hacen ustedes dos solos, ah?
No estamos solos,