85. Algo cambió.
~Narrador omnisciente~
Uriel se levantó de la cama con el rostro desencajado. Se cubrió con una bata de seda oscura maldiciendo por lo bajo mientras el silencio de la habitación se volvía insoportable e incómodo. Se dio la vuelta para mirar a la mujer que seguía desnuda entre las sábanas y le indicó la salida con un gesto frío.
—Retírate —ordenó.
La mujer se apresuró a taparse los pechos con la manta, confundida por el cambio repentino.
—¿Hice algo mal? —preguntó muy avergonzada.
—No. Solo ve