159. Mi prometida.
~Narrador omnisciente~
Ya en el comedor, los cuatro ocuparon sus asientos. Flor abrió los ojos al ver la gran cantidad de comida servida sobre la mesa. Había una bandeja de carne jugosa, una fuente repleta de arroz aromatizado, ensalada fresca, puré cremoso y una variedad de salsas exquisitas.
No salía de su asombro ante el banquete preparado, pero sobre todo por el trato amable de su nueva familia. Temía que fueran idénticos a Victoria, o incluso peores, tomando en cuenta el terror previo que