30. No comparto
~Rowan~
Las decisiones que tomó el abuelo al pisar Boston después de tantos meses fueron drásticas, y lo que resultaba más desconcertante para todos era que las tomaba únicamente por la lavandera.
Obviamente, mi madre estaba pegada al techo y echando fuego por la boca. Se enteró de que incluso la habitación principal —la más grande, lujosa y cómoda de la mansión, esa que se limpiaba a diario aunque nadie la usara y a la que mi madre ni siquiera tenía acceso— le había sido otorgada a la mugrosa