28. Aprobación
~Rowan~
—Ivette salió con mi tía a pasear por la ciudad.
Mi padre levantó una ceja, impasible.
—Así que se llama Ivette.
—Sí.
Mis respuestas eran cortas y medidas; ante él, cualquier palabra de más era una debilidad. La mirada de mi padre se mantenía fija en la mía, pesada y analítica.
—Tu madre me recibió con lloriqueos, diciendo que tu abuelo quiere obligarte a casar con una... muchachita de campo. ¿Qué tienes que decir sobre eso?
—Es tal cual. El abuelo me obligó a firmar un contrato de un