19. Sutil amenaza
~Ivette~
«Vaya, vaya», pensé. Nunca creí que viviría en carne propia las escenas dramáticas que mi madre y mi abuela veían en la televisión. Siempre me pareció ridículo el papel de la protagonista sufrida que se dejaba pisotear por el zángano del marido solo por amor. A mí el amor no me daba de comer, y menos el de un tipo como este.
Margoth era hermosa, para qué mentir. Nunca había visto una mujer tan perfecta de cara, pero me daba exactamente lo mismo su belleza o lo que representara en esta