130. Esperamos un hijo.
~Ivette~
Sabía que la noche no podía ser perfecta. Siempre había una grieta por donde se colaba el desastre, y en cuanto vi aparecer a Margoth, entendí que mi ansiedad no había sido en vano. Tenía el presentimiento de que me la cruzaría en una celebración tan importante, y no me equivoqué.
Bajé la mirada hacia su vientre. Estaba abultado, era inocultable y no pasaba desapercibido para nadie; cualquiera que la viera sabría que estaba embarazada. Supuestamente de mi marido, aunque nadie más lo s