110. Estás despedida.
~Ivette~
Rowan volvió a sorprenderme con el desayuno en la cama, logrando que mi corazón revoloteara con fuerza. Aunque evitaba decírselo, estos detalles que preparaba él mismo me removían el piso, igual que cuando tejió aquella corona de flores durante nuestra luna de miel.
—¿Te gusta? —preguntó mientras yo probaba los panqueques con miel.
—Están ricos —respondí.
Él sonrió, pero su gesto no fue el de siempre. Había algo extraño en su actitud. Anoche parecía feliz a pesar del castigo que le im