La unión de sus labios fue lo más maravilloso que podían hacer luego de sentir en sus corazones la extrañes del otro, el dolor y la pérdida que estaban por tener ambos consciente o inconscientemente. El apenas roce, se convirtió en un vaivén lento y armonioso, donde sólo sentían el querer y la calidez que el otro emanaba, los sentimientos a flor de piel podrían ser tan fuertes que hasta el lobo dentro de el podí