Valeria le suplicó en repetidas ocasiones a su esposo para que cambiara de opinión, pero este seguía necio con su petición de que se fuera a evaluar para proceder con el aborto, finalmente ella se limpió las lágrimas, salió de la habitación y subió al auto que ya la espera para marcharse. Se ha puesto de acuerdo con su guardaespaldas de que cuando salgan de ese lugar irán a la otra clínica a traer los resultados de sus exámenes.
Este ha sido un día fatal para Valeria, el médico le dio malas not