Por Gonzalo.
Terminé por llevar a Aby al dormitorio de los espejos, no se lo quería esconder, pero tampoco sabía cómo lo iba a tomar.
Realmente quiero vivir con ella todo lo que se me ocurre sexualmente, es que encontré en Aby a la amante perfecta, a esta altura es desinhibida, se entrega con pasión, con ternura, ¿Con amor? Es normal pensar que ella se enamoró de mí, eso se siente, se palpa, sin embargo, esconde sus sentimientos como si fueran un pecado.
Su forma de ser termina siendo cómoda