Alison avanzó junto con Travis hasta el despacho personal que Olivia tenía dentro de su apartamento. Se sentó en el elegante sofá en el espacio, con los dedos entrelazados en su regazo, y la mirada fija en las paredes llenas de diplomas y certificados que adornaban el despacho de la psiquiatra. Travis se mantuvo de pie junto a ella, la tensión en su postura era evidente, aunque su rostro se mantenía impasible. Ophelia, era una mujer de presencia firme y profesional, cerró la puerta con cuidado